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EL JUICIO DE CELINA (cuento de Gisela)

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EL JUICIO DE CELINA (cuento de Gisela)

Mensaje por Administración el Miér Mar 09, 2016 11:33 pm

ESTUCHE DE VERDADES Y FANTASIAS

CUENTOS DE
GISELA PFORDTE F.




EL JUICIO DE CELINA

Sinopsis: Se trata de un relato fantasioso sobre la madurez de los seres humanos. En él se ha querido poner lo que podría ser la solución para los problemas que aquejan a los hombres, pero sin pedir que se conviertan en émulos de santos.. Muy por lo contrario, aquí se plantea un comportamiento muy natural, quizás hasta primitivo, pero que tal vez fuese una buena solución. Sería algo así como la ley del talión: “ojo por ojo, diente por diente”, pero únicamente como venganza, ¡nunca como una iniciativa!

--------------------------------

Estamos a la entrada del edificio en donde vivo y aún puedo escuchar casi con claridad las risas y el bullicio de la fiesta. ¡Ahh!... esas fiestas de sábado por la noche...son tan divertidas... Ernesto y los muchachos me han venido a dejar hasta la puerta para que no me viniera sola a esta hora.
---”¡Hasta mañana, Celina!...entra ya, es tarde ya y hace frío...”
---”Si, claro, no se preocupen por mi... ¡hasta mañana!...¡y gracias!!
Es cierto, hace frío , pero un frío suave, vivaz, revitalizador.

---- o ----


Celina, nuestro personaje, es una muchacha de unos veintidos o veintitres años , alta, bien formada aunque sin llegar a ser un prototipo de la belleza. Tiene los ojos azules y el cabello muy negro, tan negro y perfecto que se ha convertido en su mayor vanidad y el punto más importante en su arreglo personal. Viste ella de manera informal, aunque con elegancia...con esa elegancia tan característica de las clases sociales media y alta, que hace que aunque se vistan igual que un obrero, se vean diferentes.
Si ha ido a divertir como casi todos los fines de semana, con un grupito de chicos de su época y de su mismo nivel. Ellos la acababan de dejar en la puerta de su casa, que está situada en un barrio muy cómodo de la ciudad.
Han llegado un poco más temprano que de costumbre, pues no hubo tanta animación en la fiesta y en vez de buscar diversiones artificiosas, como hicieron otros grupos, ellos decidieron que sería mejor irse a dormir temprano, aunque fuera sábado por la noche.
Sin embargo, Celina no tiene sueño. Así que se queda parada por unos minutos en el portón y busca en su bolso un cigarro...


---- o ----



”¿En dónde estarán?...a poco ya se me acabaron...¡ah! , no, aquí están... ¡qué bueno!...y ahora ¿el encendedor?...¡esos bolsones modernos son ‘padrísimos’...pero ¡qué incómodos!...todo se pierde en ellos” fue el monólogo de Celina, cuando...
---”¿Me permites, Celina?...”
---” mmmm, gracias...”
“Y ahora éste...¿de dónde habrá salido?...¡pero si es un viejito!...y qué lindo es. Nunca lo había visto por aquí. Tal vez sea un nuevo vecino o algún paseante nocturno...¿pero cómo sabría mi nombre?...Después de todo , ¿porqué habría yo de ser la única loca que disfrute de la hermosura de la noche?”
---”Me ha llamado por mi nombre, ¿cómo sabe mi nombre? No creo haberlo visto nunca antes, ¿o si? ...¿nos conocemos?...”
---”No, tu no me conoces a mi...nunca he recibido autorización para permitir que tu me veas, pero yo si te conozco desde que naciste....”
---”¡Qué raro!...no lo entiendo. ¿Me conoce desde que nací?...¡ah, ya sé...! seguramente es usted algún antiguo amigo de mis papas y...”
---”No precisamente, pero dejémoslo así por ahora...más tarde lo comprenderás todo con facilidad. He venido por ti... Me ordenaron, o mejor dicho me comisionaron para que te diera esto y te llevara ahora mismo al tribunal....”
---”¿Qué es esto...un citatorio?...”
---” No te alarmes, no es nada fuera de lo común , ven, vamos ya...”
---¡¿Ahora?! ...Pero es sábado y son más de las tres de la mañana. Ningún tribunal trabaja bajo estas circunstancias...”
---” El nuestro si...sígueme y pronto...”
“Este viejito debe estar loco y más loca debo estar yo, por hacerle caso. Pero en fin,
¿qué me puede pasar?. Este viejo ya está muy “cáscara” como para que me pueda dañar. Total, si intenta algo, de una patada lo puedo dejar sentado y me echo a correr, para algo soy campeona de atletismo en el club. Veamos adónde me lleva”

---- o ----


Celina sigue al extraño hombre que se le apareció, así, de pronto, sin que ella pudiera ver de dónde había salido. Lo sigue, porque a pesar de su rara aparición, hay algo en él que le impide sentir el temor que sería lógico bajo tales circunstancias.
Se trata de un hombre de aparentemente muy avanzada edad. Sin embargo se mueve con mucha seguridad y flexibilidad. Está vestido de gris oscuro, es elegante y emana tranquilidad por cada uno de sus poros. Hay algo en sus enjutos ojillos negros que impide que la muchacha sienta miedo de seguirlo tal y como se lo ha pedido.
El anciano la conduce hacia una puerta muy cercana a ellos...una puerta que Celina nunca había visto antes.
“Yo hubiera jurado que aquí no existía ninguna puerta. Seguramente como soy tan distraída que nunca me fijo bien en nada, nunca la vi. Pero lo hubiera podido jurar..en fin..vamos a ver que bromita es ésta. Pude haber pasado por alto la puerta, pero si estoy completamente segura, de que aquí no hay ninguna dependencia jurídica ni judicial..”
“Mmmmm, huele bien...es extraño, pero huele bien. ¿qué será? ...¿incienso?... ¿flores?...¡¡¡aayy, caray...!! Cuánta luz...siquiera avisen...¡casi me dejan ciega!...¡vaya...! hay varias personas. ¿quiénes serán? No conozco a nadie aquí. De verda parece un tribunal de justicia. Han preparado la broma bastante bien. ¿Quién será el cabecilla de todo este teatrito?...¡Qué raro que un señor que parece ser tan serio como éste, se preste a un jueguito de estos. En fin, vamos a ver que pasa.”
“Hay todo un ‘jurado’ muy bien constituido. ¿Y el juez?...¡ah, todavía no ha llegado, seguro que está esperando al acusado.. ¿Quién será?...¡qué caras tan serias tienen todos!...Hasta parece que de verdad van a juzgar a un peligroso criminal. Aquí en el ‘citatorio’ no dice de que se trata. Solo se me ordena presentarme ante ‘el supremo tribunal de justicia’, pero no dice si soy testigo de cargo , de defensa, o si soy la ‘acusada’. ¡No dice nada! Lo bueno es que me cogieron sin sueño, que si no...los mando por un tubo y se les hubiera aguado la mascarada.”
---”Siéntate aquí, Celina, ya vamos a comenzar. Por fortuna llegamos bastante puntuales, si no, te hubieran tenido que poner una multa por desacato a la autoridad del tribunal...”
---”¿pero a quién vamos a juzgar y por qué?...¡¡No me lo ha dicho todavía!!...”
---”Schhh...ahí viene la juez...”
”¿la juez?...¡Ah, pues si, es una mujer...¡la liberación femenina!..Pero eso como que no ‘pega’ con el jueguito...¡Ah!...ya sé quién organizó toda esta payasada. Seguro que fue la Cukis. Ella es una ferviente feminista y tenía que hacerlo patente de algún modo. Son bastantes jurados, y todos muy en su papel. Hay de todos tamaños, colores y sabores. Son uno, dos cuatro, cinco...cinco jóvenes y seis adultos, y de ellos seis son mujeres...Los han escogido bien, muy bien en verdad....Vamos a ver, ya va a hablar la juez”
---”Se abre el proceso de injuiciamiento sobre la conducta diaria de la señorita Celina Turrent Márquez...¿Se encuentran ya presentes los representantes de la corte y de la defensa respectivamente?...”
---”Si su señoría, todos estamos presentes y en condiciones de presentar testimonios y pruebas de cargo y descargo en este caso...”
---“Muy bien, demos pues comienzo al proceso...”
---”¡Oigan un momento!...¿Quiere decir que es a mi a quien van a juzgar??...”
---”Naturalmente Celina, hoy es tu día. Has dejado de ser la jovencita irresponsable. Hoy comienza tu etapa de madurez y tenemos que ver cuáles y cómo han sido tus actos a lo largo de la vida hasta este momento, y decidir si te has ganado el derecho de seguir adelante...”
---”¿Ver todos los actos de mi vida?...¿decidir si tengo el derecho de seguir adelante? ¡No entiendo nada! Pero en fin, veamos qué es lo que pretenden con todo este jueguito...”
---” Señorita Turrent, Esta corte le reconviene para que guarde la debida compostura y recato en sus palabras. Este juicio no es ningún ‘jueguito’ , es algo muy serio., y debe tomar en cuenta que del veredicto que hoy dé esta corte, depende si usted sigue viviendo como hasta ahora o si se le suspende el permiso...”
---“¡¡¿¿Suspenderme el permiso???!!...¿cuál permiso?...de qué hablan...pero yo...”
---“Shhh...guarda silencio, Celina, no debes hablar a menos que se te interrogue. Lo comprendes ¿verdad?.. Yo represento a tu defensa. Porque me encargaron debut cuidado desde que naciste. Lo haremos bien...ya lo verás. Tu confía en mi...¡quieres?...”
“Vaya locura que se les ocurrió a estos. Ya no estoy tan seguro de que todo esto haya sido idea de la Cukis. Ella no tiene tanto cerebro como para inventar una cosa como ésta. Mira que juzgar todo lo que va de mi vida hasta ahora...¿Pero qué tipo de cosas pretenden juzgar? ¡No lo entiendo! En fin, sigamos el juego, puede resultar algo divertido, por lo menos hasta que me dé sueño o me aburra de plano...
Mmmmm...¡qué raro! Se detuvo mi reloj...¡nunca me había fallado!”
---”Bien señores. Daremos principio . El señor representante de la corte puede presentar ya su primer testimonio ...”
---”Gracias su señoría, ...llamaré al estrado a la señorita Olivia Rufvaffe...”
“Oliovia Ruifvaffe....¿quién diablos será ese esperpento con faldas? No recuerdo haberla visto en toda mi vida...Estos locos ya empezaron con sus ‘jaladas’ ...a ver por dónde se van a ir ahora......¡¡Dios mío!! Pero qué fea es esta mujer!!!”
---”Señorita Rufvaffe... ¿quiere usted exponer ante esta corte los cargos que tiene en contra de la hoy señorita Turrent?...”
---”Pues verá usted, Todo ocurrió cuando Celina tenía siete años, cuando estaba bajo mis cuidados en la escuela “Olivares”. Como ustedes pueden notar, yo ya no soy una mujer muy bella, y por aquel entonces aún tenía la esperanza de contraer nupcias...”
---” ¡¡jaja ja, ja , ja, ja ja...!!...”
---” ¡¡Orden señorita Turrent!!...Esto no es motivo de risa tan atronadora...Continúa usted señorita Rufvaffe...”
---”Gracias su señoría...En aquel entonces estaba Mr.Higgins como director de la ya mencionada escuela. El Mr. Higgins era un hombre muy inteligente y muy valioso, muy dulce y ¡guapísimo!. Yo, tontamente, me sentía muy atraída hacia la persona del señor director. Un día recibí una nota muy tierna e intencionada escrita en papel membretado de Mr.Higgins y con una firma totalmente inteligible. En dichas nota me citaba en el patio del colegio a las once de la noche. Yo, entusiasmada, acudí a la cita con todas mis ilusiones de solterona acuestas. Pero en vez de encontrar al guapísimo Mr. Higgins, me encontré con todos los chiquillos de mi clase diseminados por todo el patio. En un momento me vi rodeada por muchos de ellos que se burlaban y reían alegremente mirando y señalando con malicia mi pobre cara fea y desilusionada... Pero tiempo después supe, que la autora de aquella nota que desató la cruel broma, había sido nadie menos que Celina . Esa niña que nunca había dado un problema fuera de lo que era común entre los niños....”
“¡Qué bárbaro!..Esta es la vieja ‘cara de pepino enamorado’...Pobrecita, yo hubiera creído que con los años se iba a poner menos fea, pero ¡qué va! Está tan fea como entonces....¡ y todavía se acuerda de aquella broma!... Ha de tener memoria de elefante, porque ya han pasado un ‘resto’ de años desde aquel día.”
---“Bien su señoría, por lo que nos ha contado la señorita Rufvaffe, podemos darnos cuenta perfecta, de que Celina traía ya desde su más tierna infancia la peligrosa semilla de la maldad. Ella hizo sufrir premeditadamente a esta mujer, provocando el ridículo y la desilusión de ella que ningún daño le había hecho...” agregó el fiscal.
---“¡¡Protesto, su señoría!!...El señor fiscal, representante de la corte ha dado por sentado que mi defendida actuó en aquella forma por una deliberada maldad. Eso, todos lo sabemos, es muy raro que ocurra en niños de la edad de Celina de aquella época. La niña actuó por el sentimiento más primitivo de la defensa propia...Señorita Rufvaffe, ¿nos podría usted decir qué fue lo que ocurrió en su clase el día anterior a los hechos que ya nos ha relatado?...”
---“¿El día anterior?...¡nada!...No recuerdo que haya ocurrido nada...”
---“¿No recuerda usted, señorita Rufvaffe, que el día anterior a los hechos se armó una verdadera tragedia en su salón de clases? Según tengo entendido, todo empezó cuando Irene , la chiquilla rubia de los Ortiz, agredió a Celina por el solo hecho de cuidar con tanto esmero su cabello...¿Ahora si lo recuerda usted , señorita?...”
---“Si, creo recordar algo al respecto...Pero no fue nada de importancia. Solo fue una broma inocente entre chiquillas...Irene le vertió un poco de goma arábiga sobre el cabello de Celina y cuando ella se dio cuenta de lo que había hecho se puso a llorar como una tontita...”
---“¡Se puso a llorar como una tontita!...¿Y recuerda usted cuál fue su reacción como maestra y máxima autoridad de aquel salón?...”
---“¿Mi reacción?...no sé... supongo que le impuse un correctivo a Irene...”
---“¿No recuerda usted que, cual se fuera una niña más del salón, se deshizo en mil carcajadas divertidas al ver la enorme desesperación de la chiquilla, cuando vio dañado irremediablemente su hermoso cabello? Su señoría, hemos visto que aquella actitud de la señorita Rufvaffe hirió mucho la sensibilidad de la niña. Lógicamente Celina esperaba que la maestra se pusiera de su parte ante semejante maliciosa agresión de Irene. Pero en vez de recibir apoyo de su maestra, Celina vio con tristeza y rabia, que ésta se unía a las risas de todo el salón... En su mentecita infantil, lo único que se le ocurrió a la niña, fue buscar la forma de reírse de ella también, de esa su desatinada y poco oportuna maestra. Aunque es cierto que Celina hirió los sentimientos de la señorita Rufvaffe, no lo hizo en forma consciente. Celina solo vio, que se reían de su pena y quiso ella también poder reírse de todos ellos en la persona representativa de la maestra. Como ven los señores del jurado, no existe en tal actitud una maldad consciente como lo ha querido manifestar el señor fiscal. Simplemente fue una actitud un tanto primitiva , si se quiere ver así, pero muy propia de la pobre evolución del raciocinio de los niños...”
“¡¡hurrrraaa!!..¡muy bien, viejito! Tu si sabes comprender a una niñita herida como yo. ¡Qué nos duró el testimonio de la vieja ‘cara de pepino enamorado’ ...Mi querido defensor la hizo picadillo...y en verdad. A mi me dolió mucho, que la maestra se riera de mi igual que la boba de Irene...ya ni me acordaba del incidente, pero si, si me dolió mucho aquella bromita...Y cómo me reí de la pobre señorita Rufvaffe aquella noche. Se veía tan ridícula y tan asustada cuando esperaba que apareciera Mr Higgins, y en vez de aparecer él, aparecimos nosotros...fue muy divertido de verdad, fue divertido.”

---- o ----


Celina sonríe. Se ve satisfecha con el triunfo parcial de aquel anciano que hace las veces de su defensor...Sonríe y hasta le hace un guiño afectuoso al anciano, pero éste no ha perdido ni por un momento su ceremoniosa seriedad.
La cara de la juez es suave, serena, como si fuera el rostro de una amorosa y tierna abuela que está recibiendo las quejas de la conducta de su más querida niña.
La sala del juicio está suficientemente iluminada, pero es completamente imposible averiguar de dónde proviene la luz. Hay en todo el ambiente un aroma dulzón, como de flores e inciensos, como si alguien cultivase en algún rincón un incógnito naranjo en floración. Todo está limpio. Talo parece como si allí adentro nadie ni nada conociera la existencia inevitable del polvo terrenal.
Los miembros del jurado tienen un aspecto muy agradable. Algunos de ellos parecen haber sido sacados de un cuento fantástico o bien de alguna pintura renacentista. Unos permanecen muy serios, pero por algún motivo no evidente, ya casi han perdido aquel aspecto de intimidante seriedad . Otros menos cuidadosos del protocolo, ya hasta esbozan una dulcísima sonrisa cuando miran de reojo a la ya no tan divertida Celina, que permanece sentada en el banquillo de los acusados.

---- o ----


---“Bien señor defensor, es su turno para presentar algún testyimonio de descargo de la señorita Turrent...”
---“Gracias su señoría...Deseo llamar al estrado al señor Guillermo Acevedo ...”
“¡Memilo!...¡Caray, pero qué gusto volverlo a ver. Hace como mil años que no nos vemos!...era tan lindo y siempre tan tierno. ¡Ahí está...pero si está igualito ...no ha cambiado para nada!”
---“Señor Acevedo, ¿quisiera usted contar a esta corte, en qué circunstancias tuvo relación con Celina?...”
---“ Con gusto...Ella y yo nos conocimos cuando vivíamos uno frente al otro. Teníamos unos quince o diez y seis años aproximadamente. En aquella época yo sufrí un accidente que me dejó imposibilitado durante varios y muy largos meses. Antes del accidente, Celina y yo formábamos parte de una ‘pandilla’ de locos que solo buscaban es +l mejor modo de divertirse y de sacarlo el jugo lo más posible a la vida. Cuando ocurrió el accidente, empecé a notar con mucha tristeza, que los muchachos del grupo se iban alejando rápida y definitivamente de mi cama de enfermo. Solo Celina, a quien por cierto yo no le había dado mucha importancia, , siguió fiel a mi amistad. Se pasaba tarde tras tarde sentada junto a mi cama , ya tocando la vieja guitarra que teníamos, ya platicándome de las andanzas y peripecias de nuestro antiguo grupo de amigos. Celina nunca me abandonó mientras estuve en cama, a pesar de cómo ya les dije, fueron varios y muy pesados meses. En cambio de los demás muchachos, hasta la fecha no he vuelto a tener noticias...”
---“¿Desea el señor fiscal interrogar al señor Acevedo?...”
---“Si, su señoría...Solo una pregunta, señor Acevedo. ¿Existía algun interés personal en la actitud de la señorita Turrent? Quiero decir que si la señorita esperaba alcanzar algún fin oscuro con su ‘generosa’ actitud de hermana de la caridad. ¿No tenía usted algo que ella deseara poseer, una joya, un libro valioso, o quizá Celina se sentía atraída amorosamente hacia usted y con su ‘abnegación’ trataba de conseguir su atención, ya que usted mismo acaba de declarar que anteriormente nunca le había dado mucha importancia?...”
---“No lo creo...es más, estoy seguro de que no fue así, pues con su trato diario, en mi si nació un dulce sentimiento hacia Celina, el cual hasta la fecha perdura. Sin embargo cuando yo le propuse que fuera algo más que mi amiga, ella me rechazó con toda ternura y suavidad de que fue capaz, diciéndome que su cariño por mi era muy grande, pero de otrro tipo...de hermana , creo que dijo...”
---“Si su señoría me lo permite, yo puedo explicar al señor fiscal, cuáles fueron los motivos de la actitud de Celina, que por otra parte a mi me parece muy lógica y natural...”
---“Tiene la palabra, señor defensor...”
---“Gracias...Cuando Celina era parte de la ‘pandilla’, no era muy tomada en cuenta por los demás chicos. En cierta ocasión, el grupo decidió ir de fin de semana a las afueras de la ciudad. Esa noche llovió muchísimo y tanta lluvia hizo crecer desmesuradamente el pequeño río que tenían que cruzar para retornar a la ciudad. Cuando llegó la hora de regresar, Celina se fue quedando atrás , en tanto que todo el grupo iba cruzando sin mayor dificultad. Celina con el testarudo orgullo de la juventud, a ninguno le pidió ayuda para cruzar, a pesar de sentir un gran temor al ver las aguas embravecidas del río. Guillermo que había sino casi el primero en estar del otro lado, al ver la carita asustada de la chica, regresó y sin decir ni una sola palabra, la tomó de la mano y compartiendo su propia seguridad con ella, la ayudó a cruzar. Eso sin que en ningun momento hiciera notar, que se había percatado dfel temor de Celina. La chiquilla nunca ha olvidado ese bello gesto de Guillermo y por eso le pareció lo más natural ir al lado de su amigo, cuando creyó que la podría necesitar...”
“¡Ah caray!...Esto ya no me está gustando mucho que digamos. ¿Cómo sabe tanto de mi, de mis sentimientos?...este condenado viejito. Ya hasta me está dando ‘mieditis’ ....yo nunca he comentado con nadie ese detallazo de Memo en el río. Nadie se fijó en eso...nadie lo sabía...¿cómo lo supo este viejo?...Que se me hace que mejor me voy de aquí en la primera oportunidad que tenga. Esta bromita ya se está pasando de la raya y a lo mejor se les ocurre meterse en honduras sacando cositas del pasado que nunca me gustaría recordar. Porque tal parece que lo saben todo de todo. Se podría poner pesadita la cosa y no me gusta nada. ...de por sí no entiendo nada de lo que está pasando. Dicen que es un juicio, pero ¿quiénes son ellos para juzgar mis actos...y por qué???”

---- o ----


En efecto, Celina ha comenzado a inquietarse. Han desfilado por el estrado personas y circunstancias que anteriormente formaron parte de su existencia. Personas que se hallaban perdidas en la oscuridad del tiempos y de la memoria. Personas que relatan acontecimientos y anécdotas buenas y malas en las que ella tuvo una participación muy directa.
Su mente confundida ya casi ha descartado la idea de que se trata de una extraña broma de sus amigos. ..Todo parece tan real como si los hechos que allí se iban relatando, hubiesen ocurrido en aquel mismo instante. Todos los personajes estaban físicamente iguales que en el momento de ocurrir los hechos relatados, como si para ellos un hubiera transcurrido ni un solo minuto a partir del momento en que dejaron de ver a Celina. Eso comenzaba a molestar a la joven mujer, que nerviosamente le preguntaba al viejo que hace las veces de su defensor, que si aún faltaba mucho tiempo para que terminara la farsa. Aunque su reloj no funciona, ella supone que ya debe ser muy tarde y ha comenzado a entrarle sueño. Así que en cualquier momento se irá y los dejará con su teatrito tirado.
El anciano apenas sonríe con un aire de impunidad y le dice que no le permitirán salir de allí, sino hasta que hayan desfilado todos los testigos y que el jurado tome una resolución y la juez dicte la sentencia que crea más justa.
A Celina no le agrada la respuesta del viejo. Así que trata de ponerse de pie y marcharse, pero dos hombres gigantescos y con apariencia de granito sólido le impiden abandonar su asiento para buscar la puerta por la cual entraron. Por más que voltea con la mirada, ya no encuentra esa puerta. En todos el salón no existe ninguna entrada o salida visible.
Esto la pone aún más nerviosa y voltea a mirar al viejo defensor con una cólera temerosa reflejada en sus ojos. Pero él le sonríe con ternura...es la primera vez que lo hace desde que se encontraron en la entrada del edificio donde vive Celina. Hay algo incomprensible en sus ojos que hace que la muchacha recobre la serenidad y tenga calma de nuevo.

---- o ----


---“No temas, Celina, nada malo te va a ocurrir. Esto lo tienen que pasar todos los seres humanos al entrar a la madurez de su existencia....”
---“¿Lo tienen que pasar todos los seres humanos?...¿Es que tu no reses un ser humanos...viejito....?
---Schhhhh...ya va a continuar el juicio. Veamos que dicen....”
---Silencio...silencio por favor, señores. Se reanuda la vista del caso de Celina. ¿Quién de ustedes señores abogados, va a hacer uso de la palabra...?
---“Lo hace el fiscal, su señoría...Quiero llamar a este estrado a los hermanos José Luis y David Estrada Dupont. Señores Estrada Dupont, serían tan amables de relatar a este tribunal cuáles fueron las circunstancias que envolvieron sus relaciones con la señorita Celina Turrent por favor...?
---“Como no, ... nosotros conocimos a Celina al mismo tiempo los dos, en medio de una fiesta que ofrecieron unos amigos mutuos, hace cosa de tres años más o menos. Celina es una chica muy bonita y a los dos nos atrajo mucho desde el primer momento...”
---“Mi hermano David y yo, desde pequeños tenemos hecho un pacto de poderío. Nos comunicamos siempre nuestros planes y si por casualidad nuestro objetivo resulta ser el mismo, nos ponemos sobre aviso y en lucha abierta y honorable dejamos a la suerte y a la astucia de cada uno de nosotros la solución del problema...”
---“Si, es verdad...Y en ese caso los dos nos interesamos en conquistar el corazón de Celina, y lo hicimos limpiamente, como es nuestra costumbre. Al poco tiempo de tratarla, nos convencimos de que no nos hacía mayor caso ni a José Luis ni a mi. Así que decidimos dejarlo únicamente a la suerte. El que ganara, podría poner en juego todo cuanto se le ocurriera, incluso hasta el propio sentimiento si así lo consideraba necesario para conquistar a la “condenada” muchacha que tan feamente nos había ignorado a los dos...”
---“En el “volado” resulté triunfador yo. Así que David debería hacerse a un lado y dejarme el campo libre de obstáculos para la difícil conquista de Celina. Empecé a invitar a la chica a todas partes y ella comenzó a aceptarme con aparente complacencia. En el transcurso de poco menos de tres meses, Celina y yo ya vivíamos un tórrido romance. Aunque al principio ella continuó con su actitud displicente hacia mi, de un momento a otro cambió totalmente, y lo que antes era mera cortesía con mi hermano y conmigo, se convirtió en una gran pasión, aparentemente... Un día decidí llevarla a un lugar íntimo y ella lo aceptó de inmediato. Pero me advirtió que llegaría un poco después de mi, para evitar que nos vieran llegar juntos a un sitio así. Yo acepté de inmediato, sin maliciar nada. Cuando tocaron a la puerta de la habitación. yo ya estaba en “ropa cómoda” y esperando ansioso, como es natural. Al abrir yo la puerta me encontré con mi hermano David con la cara desconcertada , pues él también esperaba que Celina le abriera la puerta, ya que ella lo había citado allí. Obviamente se produjo entre nosotros una situación muy difícil... No creo necesario decirles, cuánto nos dijimos y reprochamos mutuamente... llegamos hasta los golpes y cuando David sacó la navaja dispuesto a matarme, por la furia del momento, vimos mil luces y apareció la maldita Celina acompañada de varias de4 sus amigas y todas se reían a mandíbula batiente, viéndonos pelear ferozmente. Su risa se agudizaba aún más, cuando señalaban repetidamente mi “ligero” atuendo. Después supimos que Celina nos había tendido una trampa diabólica, con el único propósito de hacernos quedar en ridículo y quizás hasta con el malvado anhelo de que nos matáramos mutuamente...cosa que estuvo a punto de lograr...”
---“¡¡Mienten, mienten!!...cerdos asquerosos...”
---“¡Silencio, Celina!..Tu no puedes hablar hasta que te interrogue. Guarda silencio o te impondremos un grave correctivo...¿Desea el defensor interrogar a los testigos?...”
---“Si su señoría, gracias...Señores Estrada Dupont, he creído entender, que ustedes habían hecho un pacto de no intervención a consecuencia del ‘volado’ que efectuaron...Entonces, ¿cómo pueden explicar que Celina pudiera citar a los dos en un mismo sitio y con las mismas intenciones, suponiéndose que David , quien resultó perdedor en la ‘apuesta’ , debía haberse retirado de la contienda amorosa?...”
---“Bueno, es que David no jugó muy limpio. Pero la malvada de Celina tuvo la culpa, ya que comenzó a hacerle ‘carita’ a David justamente al mismo tiempo que cambiaba de actitud conmigo...”
---“Si es verdad, Celina empezó a buscarme y a coquetearme justamente un día después de nuestro pacto. Lógicamente pensé que lo había estado reconsiderando y había decidido que era yo quien le interesaba y no José Luis, y que éste tendría que darse cuenta y rendirse ante la evidencia...Después de todo era ella la que tendría le decisión final y....”
---“¡¿Y porqué no mencionaron la apuesta que hicieron a mis costillas...cerdos?!...”
---“¡¡ORDEN!!... ¿Existía alguna apuesta entre ustedes, señores Estrada?...”
---“¡No, claro que no!...”
---“¡Si, claro que si!...”
---“Su señoría, quisiera que se le permitiera declarar a mi defendida...”
---“Esta bien...Celina, puedes pasar a decir lo que creas conveniente para tu defensa...”
---“¿Ya puedo hablar? ¡OK!...No entiendo nada de esto, pero no voy a permitir que esos dos puercos me levanten falsos y me hagan aparecer como una maldita puerca a mi también. Yo siento que lo que yo hice fue en legítima defensa, ya que ellos jugaron con mis sentimientos y por poco me hacen caer en el fango... A mi me gustaba mucho José Luis, pero me resistía a hacerle caso porque tenía fama, tenían fama los dos ‘hermanitos’ de ser una reverenda porquería, pues se la pasaban jugando con todas las muchachas que se les oponían por delante. Cuando yo noté que José Luis me perseguía, empecé a sentir que se me ‘movía el tapete’ . Pero entonces se me presentó Ernesto, un lindo amigo mío, y me dijo que tuviera mucho cuidado con los dos Estrada, porque le habían pedido que fuera testigo de su pacto; Habían apostado un automóvil último modelo para el que ganara en conseguir
‘clavarme’ primero....o sea llevarme a la cama. Saber eso me dolió mucho, porque les repito que el idiota de José Luis ya me empezaba a llegar muy hondo... Pero después del dolor vino el berrinche y decidí darles una leccioncita, para que no volvieran a jugar apuestas a costillas de los demás. Y parece que la amenaza de publicar las fotografías que le tomamos a José Luis en calzoncillos peleando con su hermano, lograron mis propósitos, porque desde entonces no han vuelto a jugar con ninguna chica. Cuando menos yo no he sabido de otro jueguito de los hermanos Estrada Dupont....”
---“Señores Estrada Dupont. ¿es verdad lo que ha declarado hace un momento Celina?...”
---“ Bueno...no exactamente...peero....”
__”Está bien...pueden retirarse ya señores Estrada Dupont, he comprendido perfectamente...Señores abogados, ¿están preparados para el alegato final?...”
---“ Si su señoría...”
---“ Si, estoy dispuesto...”

---- o ----


Nuestro personaje, Celina, ya se ha olvidado por completo de lo absurdo que le parecía todo aquello. Ya se encuentra completamente envuelta por los episodios de su vida que han desfilado ante sus ojos incrédulos. Muchas de esas cosas se le habían extraviado por completo de su memoria, y al recordarlas la han puesto triste unas, y divertida otras, y furiosa, como ahora, las demás.
El viejo defensor se ve tranquilo y seguro de lo que ha de decir y hacer. El fiscal parece casi feroz y dispuesto a destrozar al primero que se le ponga por delante. Da miedo. Los jurados comentan entre ellos y miran a Celina con expresiones muy disímbolas. No se puede hacer un juicio generalizado sobre todos ellos. Y la juez, bueno, ella sigue pareciendo una dulce abuela , que no quiere que el amor le impida castigar a una de sus nietas, si se prueba que ha hecho mal.

---- o ----


---“Adelante...tiene la palabra el fiscal de la corte...”
---“Gracias su señoría... Señores del jurado, hemos visto a lo largo de todos los testimonios presentados aquí, que Celina no ha sabido llevar una existencia digna, limpia de rencores y de toda maldad. Se ha limitado a reaccionar lo más primitivamente posible, es decir, que cuando ha recibido un mal, ha respondido con un mal aún peor al recibido. Nunca, ni por equivocación, ha decidido perdonar y devolver un bien a cambio del mal, y eso no puede ser, señores, si pretendemos que los humanos evolucionen, no podemos permitir que sigan haciéndose pedazos los unos a los otros. ¡No es posible! Yo pido y recomiendo un fallo de culpabilidad y se sentencie a Celina a la pena de nunca alcanzar la madurez...¡A desaparecer de la existencia!...”
“Vaya, viejo condenado...¡maniático!...¿qué quiere que sea yo? ¿una santurrona? Ándale viejito lindo, ahora te toca a ti. ¡Hazlo picadillo! ..defiéndeme por favor...porque esto parece que va en serio y no sé qué querrán decir con eso de ‘desaparecer’. Son ta santurrones aquí, ni modo que me asesinen...pero ya me está dando miedo en serio.”
---“Señoría, señores del jurado. Como ha dicho el señor fiscal, hemos visto que Celina siempre ha reaccionado con absoluta normalidad, devolviendo mal por lar, pero igualmente ha dado bien por bien. Es cierto que nosotros estamos aquí, para perseguir y alcanzar la perfección del ser humano , pero en Celina hemos encontrado un buen material, que se puede convertir en una verdadera obra de arte, siempre y cuando le demos la oportunidad de seguir adelante y alcanzar su madurez. Tenemos la enorme ventaja, de que Celina nunca ha hecho un mal, salvo en estricta y justa correspondencia al mal recibido anteriormente. Eso es importante , señores del jurado. Recuerden que un señor muy importante dijo: siembra vientos y cosecharas tormentas...o mejor todavía: lo que sembrareis lo cosechareis. Eso es importante , señores del jurado, pues si el resto de los seres humanos fueran como ella, nunca existiría un mal que devolver a cambio de otro mal recibido con anterioridad. Por todo lo antes expuesto, pido al honorable jurado un fallo de libertad inmediata, con miras a una futura perfección...Muchas gracias por su atención...”
---Bien, señores, si han terminado ya, el jurado debe retirarse a deliberar y dictar su fallo final e inapelable a la mayor brevedad posible...”
“¡¡Uuuufff!!...Parece que mi viejito lo hizo muy bien.. ¡Qué bonito habló! Se ve que es gente buena...ojalá y que el jurado opine lo mismo que yo y me pongan en libertad, porque la verdad es que ya me está dando sueño y con estos ‘gorilas’ parados atrás de mi, no me puedo mover y aunque pudiera, ...¿por dónde me voy?...si no veo la puerta de salida. ¡Caramba! ...éste reloj mío sigue parado...¡Qué raro! “

---- o ----


Efectivamente, el reloj de Celina no ha recorrido ni un minuto más a partir del momento en que se encontraba con su viejo defensor en la entrada del edificio donde viva. Nunca le había fallado, pero ahora ni suena ni se ha movido un milímetro.
El jurado se ha retirado a deliberar, opero Celina debió de estar muy distraída, porque cuando se percató, el jurado se había ido ya y ella no pudo ver por dónde habían desaparecido o salido del salón.
Intenta hablar con su defensor, opero ni encuentra eco en su intención. El anciano hace un gesto indicándole que debe guardar silencio, y una levísima sonrisa le indica que debe estar tranquila y mantener imperturbable su fe. Él parece estar muy seguro de obtener un fallo favorable por parte del jurado y una sentencia justa de la dulce boca dela juez.
El ambiente parece estar muy tenso y pesado, aunque por alguna razón se respira en todo aquello bondad y justicia.
El jurado ya vuelve a sus asientos. Nuevamente Celina no ha podido averiguar por dónde entraron y salieron de aquel recinto. Es como si en vez de entrar y salir de allí, simplemente aparecieran y desaparecieran. Es algo extraños, y le causa la desagradable sensación de no saber exactamente en qué territorio está parada.
La juez ha hecho un sonido peculiar con la garganta y se dispone a reiniciar la sesión.

---- o ----


---“Señores, silencio por favor...¿Tiene ya el señor presidente del jurado el veredicto? ...?Quiere usted leerlo en voz alta, por favor?...”
---“Si su señoría...el jurado ha dictaminado por mayoría de votos, que la señorita Celina Turrent Márquez es un buen prospecto de perfección, siempre y cuando la semilla de la maldad que aún existe en ella sea debidamente controlada y en el momento oportuno sea exterminada por la misma Celina. Este jurado no encuentra suficientes motivos para que la acusada desaparezca de la existencia. Se recomienda a la honorable corte que se le deje seguir adelante en su proceso de madurez con las reservas del caso...”
---“Muy bien, Gracias señores del jurado...”
“Parece que ganamos...lo hizo muy bien después de todo mi querido viejito...Pero ¿qué querrán decir con eso de ‘las reservas del caso’? ...no entiendo nada...Han visto todos y cada uno de los días que llevo vividos hasta ayer que cumplí mis 23 años. ¿Por qué fue todo esto? ¿Porqué me han juzgado? ¿Quiénes son todos éstos?”
---“Celina, ¿quieres ponerte de pié, por favor? Tomando en cuenta la recomendación del honorable jurado, se te dejará en libertad inmediata. Pero antes de que esto ocurra, yo quisiera que tomaras en cuenta lo que aquí ha sucedido y que a partir de hoy, que comienza tu entrada a la madurez de tu existencia, trates de alcanzar la perfección en el vivir. Después de todo, ese es el objetivo de permitirte de seguir adelante.....ahora se va a levantar la sesión presidida por el honorable jurado de la vida...”
----“¿¡Honorable jurado de la vida?! ...¿Qué quiere decir con eso?--¿Qué cosa es eso?..¿Quiénes son todos ustedes?..Viejito lindo , dime ...¿qué significa eso? ...¡no entiendo absolutamente nada!”
---“Sschhh...No levantes tanto la voz. Ven, vámonos ya. Has salido libre y te tengo que ir a dejar a tu casa, donde te encontré...”
El anciano ha vuelto a tomar de la mano a la chica, pero a diferencia de cuando iban en dirección a la corte, ahorta el viejo comienza a hablar con suavidad , tratando de explicar un poco lo sucedido y despejar las muchas confusiones de Celina.

---- o ----


---“Dices que no entiendes nada, Celina. ¡Pero si es muy fácil! Nosotros somos los responsables de vigilar la vida +, tu vida en este caso. Cada vez que un ser humano atraviesa el umbral de la madurez, se le lleva a juicio y se decide si merece y vale la pena que prosiga viviendo, ya que se espera que al alcanzar la madurez, que convierta en un ser más positivo. Claro que esto no siempre ocurre así, ni existe una edad cronológica definida para todos los humanos. Unos llegan a la madurez a los 18 años mientras que otros se tardan hasta 50 años, o simplemente no llegan a lograrla nunca jamás. Pero ese ya es otro problema y por fortuna no tiene nada que ver contigo. Si el jurado te hubiera declarado ‘culpable’ o no apta para madurar, tu no lo sabrías. Solo sufrirías durante el resto de tu vida las consecuencias de tu inmadurez...casi un calvario. Pero por fortuna salimos adelante y nada habrá ocurrido en tu vida. Todo seguirá igual como hasta ahora...”
---“¿Salimos adelante?..Porqué hablas en plural. La juzgada fui yo...”
---“ Porque yo soy el encargado de vigilar toda tu vida. En otros tiempos se me hubiera llamado tu ‘ángel de la guarda’..Por eso estoy al tanto de todos tus días. Además si te hubieran rechazado, se hubiera asentado una mancha en mi currículum vitae y me costaría mucho trabajo que se me encomendara la vigilancia o custodia de otra vida nueva....”
---“¿Y ahora, qué ocurrirá...nos volveremos a ver algún día?...”
---“ ¡Claro que nos volveremos a ver!...Cuando se te acabe el camino y tengas que rendir cuentas finales y definitivas. Ahí estaré yo nuevamente para tratar de defenderte y demostrar que lo hiciste bien, y espero que mejores un poquito para que justifiques la decisión que dio el jurado hoy y para que no me sea tan difícil sacarte delante de nueva cuenta. ¡Ah! y no te arriesgues demasiado...no arriesgues demasiado tu propia vida, porque a veces yo te podré ‘salvar’ a última hora, pero no te confíes demasiado. Ahora por lo pronto no ocurrirá nada. Simplemente seguirás viviendo sin ningún recuerdo ni problema por lo ocurrido hay...¡mira!...¡mira hacia delante.....!”

---- o ----


En ese momento se ha encendido una luz roja muy fuerte y luminosa justo frente a los ojos de Celina, impidiéndole toda visión. Ha sido como si hubiera recibido un leve choque eléctrico que la aturde...
De pronto se encuentra nuevamente delante de la entrada des edificio donde vive. Está buscando afanosamente en su enorme bolso un cigarrillo...

---- o ----


”¿En dónde estarán?...a poco ya se me acabaron...¡ah! , no, aquí están... ¡qué bueno!...y ahora ¿el encendedor?...¡esos bolsones modernos son ‘padrísimos’...pero ¡qué incómodos!...todo se pierde en ellos” fue el monólogo de Celina, cuando...
---”¿Me permites, Celina?...”
---” mmmm, gracias...”
“Y ahora éste...¿de dónde habrá salido?...¡pero si es un viejito!...y qué lindo es. Nunca lo había visto por aquí. Tal vez sea un nuevo vecino o algún paseante nocturno...¿pero cómo sabría mi nombre?...Después de todo , ¿porqué habría yo de ser la única loca que disfrute de la hermosura de la noche?”
---“Muchas gracias , señor, es usted muy amable...En estos bolsones modernos todo se pierde...”
---“Si, ya le he notado. No es usted la primera damita que se ve en apuros por no encontrar algo ahí adentro...Ha sido un verdadero placer servirle. Creo que es mejor que entre usted ya a casa, Es tarde y hace frío...”
---“Si, es cierto, ya es tarde...muchas gracias otra vez, y buenas noches...”
---“Buenas noches Celina...Buenas noches......”

---- o ----



La chica echa un vistazo a su reloj con un movimiento casi mecánico. Son las tres de la mañana. El reloj es una pequeña maravilla, nunca le ha fallado. Es sábado por la noche y se ha divertido un poco con Ernesto y la ‘pandilla’...Se divirtió y ahora esta cansada, así que ansía meterse a la cama y dormir tranquila, después de haber festejado “dignamente” su cumpleaños número 23 y ahora...a dormir, que queda mucho tiempo y hay muchos planes por delante.....
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