Bienvenid@s
Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Nuestros libros
smile smile smile smile<><>smile<><>smile<><>smile<><>smile<><>smile<><>smile<><>smile<><>smilesmile<><>smile<><>smile<><>smile<><>smile<><> smile<><> smile <><>smile<><> smile<><> smile <><> smile<><>

Últimos temas
» El vagabundo
Ayer a las 3:14 pm por Rheeva

» A TODOS AQUELLOS QUE HAN SUFRIDO LA PERDIDA DE UN SER QUERIDO EN CATALUÑA
Dom Ago 20, 2017 2:36 am por Liman

» Dama de alta alcurnia
Vie Ago 18, 2017 11:35 pm por Guardián Del Alma

» Aborto
Vie Ago 18, 2017 8:42 pm por Pura Losada

»  A la agencia de Montoro (Décimas)
Vie Ago 18, 2017 8:34 pm por Pura Losada

» La amnistía fiscal (soneto)
Vie Ago 18, 2017 4:35 pm por Rheeva

» La niña del andén.
Vie Ago 18, 2017 4:00 pm por Liman

» Canción sin Sol.
Vie Ago 18, 2017 3:54 pm por Liman

» Somos del mar y del cielo
Dom Ago 13, 2017 4:51 pm por Nora Noemí Zeliz Pirillo

» Acróstico a mi amiga Amalia (endecasilabos)
Dom Ago 13, 2017 1:39 pm por Roberto santamaría martín

Amig@s de la casa
RadioMisterium

EL PODER DE UNA SONRISA (cuento de Gisela)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

EL PODER DE UNA SONRISA (cuento de Gisela)

Mensaje por Administración el Miér Mar 09, 2016 11:27 pm

ESTUCHE DE VERDADES Y FANTASIAS

CUENTOS DE
GISELA PFORDTE F.




EL PODER DE UNA SONRISA

Sinopsis: Una historia de amor, confianza y comprensi?n, que nos quiere hacer pensar, que el poder de una simple sonrisa, puede hacer que el mundo gire m?s r?pido, m?s lento y hasta en otro sentido. Entre l?neas nos trata de comprometer a que luzcamos siempre una sonrisa en los labios.
---------------------------------

Era tarde ya, las 2 o 3 de la madrugada y Erika, metida en la cama y con la cara mojada, escrib?a en un diario improvisado las penas e ilusiones del d?a que reci?n hab?a terminado.

Erika era una muchacha inteligente, buena y hasta bonita, todo esto seg?n el decir de la gente, pero definitivamente ya no ten?a 15 a?os, que es la edad en que com?nmente se usan los diarios ?ntimos femeninos.
Sin embargo, aquella joven mujer se hab?a enamorado por primera vez, y adem?s le hab?a ocurrido un milagro aunado al de amar.
Ese sentimiento estaba a punto de ahogarla y necesitaba compartirlo con alguien. Pero a la vez en su derredor no pude encontrar a quien contarlo y tristemente se tuvo que conformar con confiarlo al papel.
Por eso, aunque era tarde ya y la casa dorm?a, la luz de Erika brillaba hasta que el sol la apagaba.

--------


Todo comenz? un d?a como otro cualquiera, Erika le?a sentada en la sala, mientras su madre, la ?nica compa??a que ten?a, limpiaba la casa con un af?n un poco anormal. El silencio solo era roto por la tenue y dulce musiquilla, que ven?a desde un rinc?n.
Por un momento Erika apart? su mirada del libro y no pudo evitar, que sus ojos fueran a clavarse en sus piernas, y con la misma voz suave de siempre, tratando de sonre?r,
Pero con brillo de l?grimas mal simuladas en los ojos, le pregunt? a su madre en voz muy bajita:

?....?qu? se sentir? correr, o siquiera caminar, sin la ayuda de nadie y sin el temor de tropezar?.....?

La madre suspir? como si le hubieran quebrado un trozo del alma y volvi? a limpiar aquella repisa que ya hab?a limpiado tres veces cuando menos, pero sin poder contestar. En esos momentos, cuando la tristeza y la esperanza se hac?an presentes entre las dos mujeres, la joven levant? la vista hacia la ventana que ten?a delante, y se sorprendi? al ver que en la ventana vecina hab?a una sonrisa dirigida a ella.
Era Arturo, un joven reci?n llegado al vecindario. Ten?a m?s o menos la misma edad de Erika, 23 o 24 a?os. Era estudiante y sus ojos brillaban de modo muy peculiar. Hab?a alquilado la casa de enfrente en compa??a de 3 o 4 amigos m?s. Seguramente eran fuere?os, pues ten?an un dejo provinciano al hablar.
El muchacho Arturo era alegre y muy sociable. Por eso su llegada hab?a causado un gran revuelo entre las chicas del barrio....
Erika lo hab?a observado 2 o 3 veces anteriormente, pero por detr?s de las cortinas, creyendo que as? no podr?a ser vista por el nuevo vecino. Por eso le sorprendi? toparse con esa sonrisa tan inesperada, y casi sin darse cuenta, le contest? esa sonrisa con su propia sonrisa. Pero como por instinto, sus ojos se volvieron a resbalar por sus piernas, y de un tir?n, como asustada, corri? la cortina y volvi? a coger el libro, que por un momento se hab?a quedado olvidado.
Pero ya ten?a un ligero temblor en las manos y una transparente sonrisa se dibuj? en sus ojos.

-----------------


Los d?as siguieron pasando en absoluta calma, pero Erika se sent?a como magnetizada por aquella ventana que le hab?a ense?ado lo dulce que puede ser una sonrisa..
Descubri? que adoptando determinada postura ante su ventana, lograba ocultar los frios aparatos que le aprisionaban parte de su cuerpo, y decidi? no ocultarse m?s detr?s de las gruesas cortinas.
Desde entonces Arturo vio, que sus sonrisas y saludos eran contestados con la t?mida dulzura de la muchacha. Pronto se consolid? una extra?a perto muy sincera amistad entre Erika y Arturo y de refil?n hasta con los compa?eros de ?ste. Con eso, l?gicamente vinieron los inevitables comentarios mal?volos del resto del vecindario.

Arturo aprendi? pronto a compartir con la muchacha, no solo sonrisas y saludos de buen vecino, sino tambi?n alegr?as y problemas, gustos, errores y hasta la m?sica que escuchaban, sin importarles mucho que hubiera toda una calle de por medio entre ellos. Solo cuando ?l volv?a a insistir que dejaran sus respetivas ventanas para estrecharse las manos, Erika volv?a a temblar y a refugiarse detr?s de sus ?protectoras? cortinas.

La madre observaba con mezcla de extra?eza, temor y alegr?a el desarrollo de aquella amistad...hasta que un d?a le advirti? a su hija:

?....Erika, una amistad debe fundarse en la sinceridad, nunca en una mentira, y si ese muchacho re busca tanto...?no crees que deber?as permitirle que venga y te conozca de verdad?....as?, no se hace ilusiones que le puedan da?ar....?

Erika no contest?, solo se limit? a temblar...

------------------


El tiempo continu? caminando, pero Arturo se mostraba inquieto, como impaciente, y aunque continuaba sonriente....algo hab?a cambiado en ?l. El muchacho insist?a m?s que nunca en abandonar las ventanas, pero la negativa obstinada de Erika lo enfadaba y le opacaba la sonrisa.
Ella si sufr?a con ese enojo y a?oraba aquella sonrisa del muchacho alegre, pero a?n era m?s grande su temor a la verdad, que su sufrimiento por aqu?l enojo.

-------------------

.
Arturo empez? a faltar a la cita diaria de la ventana. Fue entonces cuando una vez m?s la voz de la madre se dej? o?r, aconsejando:

?...Erika ...dile la verdad...?

?...?NO ? me repudiar?...?

?...su sonrisa finalmente se apagar?.
Si te quiere...comprender?....?

?...???TENGO MIEDO !!!...?

grit? desesperada la muchacha ech?ndose a llorar.

-------------------


El d?a lleg? en que Arturo ya no sonri?. Tra?a el se?o fruncido y los ojos muy entristecidos. Parec?a como si se hubiera quedado vac?o por dentro.

Muchas horas pasaron ese d?a los dos parados en sus ventanas, pero sin sonre?r.
Las primeras estrellas empezaron a brillar y con ellas Erika empez? a llorar. Su llanto era silencioso, pero brillaba en sus mejillas como si fueran hilos de plata
Despu?s de tanto silencio, por fin, se oy? la voz suave y tristona de Arturo que casi murmur?:

?...Cre? que ?ramos amigos...pens? que me ten?as algo de cari?o...?

?...Si,...si te quiero, te quiero m?s de lo que yo misma me imaginaba...?

respondi? ella, tratando de sonre?r sin lograrlo, y Arturo le respondi?:

?...Entonces ven, no te ocultes m?s detr?s de esas cortinas. Ven, yo ya no puedo tenerte solo en esa ventana. Ven ahora o no sonreir? nunca m?s...?

?...?Si!..te quiero, pero no puedo.......!!?

?...Entonces no me ver?s sonre?r jam?s...
?Pero ven...por favor,...??VEN !! ....?

Y por fin, y ahogada en llanto, un llanto gris y tibio, Erika lanz? un grito que seguramente se escuch? hasta el final del barrio, exclamando:

?...?? NO PUEDO CAMINAR...ENTI?NDELO !!...?

?...?Eso era lo que no quer?as decirme? ...
Pero si yo lo sab?a desde el primer momento, as? como s? tambi?n, que con dificultades, puede venir hasta m?. Y si de veras quieres mi sonrisa siempre a tu lado, tendr?s que venir a buscarla en mis labios....?

replic? Arturo, sin sonre?r a?n, pero con una luz de fe extra?a que lo iluminaba todo ante sus ojos. Pero la muchacha objet?:

?...Pero si no puedo caminar, cari?o m?o, c?mo quieres que llegue hasta ti...?

?...Si quieres que de m? la sonrisa , tu vendr?s hasta la media calle...?solo hasta la media calle! ...pues all? te esperar?n mi sonrisa y mis brazos, que si tu quieres, te servir?n de apoyo para toda la vida...
??? PERO VEN !!!.....?

-------------------


Y as? volvemos a donde comenzamos. Son ya las 2 o 3 de la madrugada y Erika, metida en la cama y con la cara mojada, escribe en un diario improvisado las penas e ilusiones del d?a que reci?n termin?. Y si, ...faltando a las reglas de la educaci?n, sucumbi?ramos ante nuestra curiosidad por un momento, podr?amos observar, que en el papel solo hay muy pocas palabras escritas, pues en letras may?sculas solo se lee:

?...LO LOGR?, POR SU SONRISA CAMIN?...POR SU SONRISA LLEGU?...?

Mientras tanto en la habitaci?n de a lado con la luz apagada, tambi?n metida en la cama, la madre de Erika llora y repite una y mil veces:

?...?Gracias Padre m?o....
?lo logr?! ...por una sonrisa...??.CAMIN? !! ...?

Y esta mujer, tras largo tiempo de no hacerlo, suspira y sonr?e...y es que en verdad. pregunt?monos si hay o no un milagro tan dif?cil de lograr, como para que ?una sonrisa no lo facilite?

?Hemos pensado alguna vez en lo grande que puede ser el poder de una sonrisa?
avatar
Administración
Admin
Admin


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.